Cómo obtener una copia de un chico

Madre con Derecho y su hijo se dedican a vivir del fraude y exigen devolución por algo que ella misma rompió.

2020.08.29 11:20 Titor14 Madre con Derecho y su hijo se dedican a vivir del fraude y exigen devolución por algo que ella misma rompió.

Resumen: Madre con derecho y su hijo con derecho exigen una devolución por un artículo especializado que ellos mismos rompieron, mientras se descubre como hacían engaños a otras personas y MD se enoja y amenaza con demandar por no obtener lo que quiere.
Contexto: Soy un hombre trans y desde hace algunos años me dedico a trabajar voluntariamente en grupos de apoyo para otras personas trans, de manera presencial y virtual. A veces se hacen eventos como ventas a bajo costo o intercambios de ropa, incluso donaciones. Por otro lado en mi trabajo remunerado me han amenazado hasta de muerte, así que no me es tan difícil mantener la calma con alguien que grita histérica
MD: Madre con derecho
HD: Hijo con derecho
V: Vendedor
En alguna ocasión hubo un problema en un foro virtual que yo moderaba, donde un hombre Trans (HD) se quejaba que otro hombre trans (V) le había vendido un binder (que es una camiseta compresora para disimilar el busto) defectuoso y roto. Como siguió siendo un tema conflictivo y no faltaban acusaciones por todos lados hasta de personas que no les conocían. Acordamos que se arreglara de manera presencial en un evento próximo y yo iba a ser mediador
Me comuniqué con V ya que su producto tiene buena calidad, entonces comienza lo extraño. Me dice que hay una persona que lo está acusando de fraude y está intentando buscar sus datos. Usé un poco de ingeniería social para saber quien lo buscaba y bueno para no hacer la historia tan larga, resultó era un hombre al que le habían cobrado 50 USD por hacerle un Power Point que nunca le llegó. Casualmente el pago del binder (50 USD) le llegó de la cuenta a nombre de este hombre. Resultó que HD había dado los datos de V (como si fueran suyos, incluso nombre y fotografías) para que le pagaran por un Power Point que nunca entregó. Obviamente el hombre quería su dinero de vuelta, pero el no sabía que había sido estafado y que le estaba cobrando a la persona equivocada.
El día del evento, llegué a preguntarle a V (que era el único presente) a que acuerdo le interesaba llegar (para ver que se podía mediar) me dijo que a ninguno, obviamente no me sorprendió, pero como mediador era mi deber preguntar. Un par de horas después en plena reunión, entraron en escena MD y HD, las personas presentes se empezaron a reunir alrededor (me llamó la atención, pero pensé que solo era porque se querían enterar del asunto).
MD empezó a exigir que se le hiciera una devolución íntegra de sus 50 USD ya que la mercancía estaba mal. V se ofreció a reparar la prenda sin coste adicional, pero MD quería su devolución. Entonces yo entré a la conversación y le comenté que no era posible hacer una devolución por ser una prenda interior. MD se queja de que se la vendieron rota y me muestra una parte amplia descosida. Sonreí y le dije:
YO: Solo se puede devolver si no ha sido usada
MD: Mi hijo no la usó, ya venía mal
YO: En serio? porque su hijo se la puso y subió fotos con la prenda puesta al foro (esto es algo muy común porque para muchos representa un gran orgullo)
MD: Cómo sabes que es la misma?
YO: Es una prenda especializada, que no se consigue en wall-mart, ademas el color y el estilo es el mismo
MD se empieza a poner más agresiva y empieza a repetir entre gritos que ella venía por su dinero, que iba a levantar su denuncia, que era abogada y no sé que tanto más. Exigía una factura, hasta que le dije que tenía que pagar los impuestos correspondientes.
YO: Muy bien le haremos su devolución, pero se va a requerir una copia del ID de (Hombre del Power Point) Usted lo conoce?
MD: Claro, es mi esposo
Llegó la mamá de otra chica que estaba ahí presente y le dice sorprendida... No que usted tenía 10 años de viuda? MD no sabía que contestar pero se veía muy incómoda. Aquí empieza a gritar que nos va a demandar por difamación al decirle ladrona.
YO: Aquí nadie la esta acusando de robo
MD: Me acusaron en el foro, me dijeron ladrona, los voy a demandar
YO: Usted está en el foro? Desconozco cual sea su cuenta
MD: Esa es mi cuenta en el foro (mencionando la de HD)
YO: Déjeme ver, usted se identifica como un chico de 17 años? O se metió a un foro con datos falsos?
MD: Como sabes que no me identifico así?
YO: por favor tenga algo de dignidad, mejor retírese y creo que está por demás decirle que está vetada de todos los eventos futuros...
Según MD nos iba a demandar a todas las personas presentes ahí. Yo no la he vuelto a ver.
Para acabar la historia, después de que MD y HD se fueron, se empezaron a compartir todas las anécdotas que la gente tenía con ellos, había gente que los amenazaban con demandar por secuestro, había a quien le pedían dinero para que HD supuestamente no abandonara la escuela, había a quien le pidieron una computadora y no la acabaron de pagar.
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2020.07.01 20:34 FurretWithATopHat Duolingo Meme

I Know This is Weak, But...
así que lo hicimos, llegamos a un millón de suscriptores, 250,000 suscriptores y seguimos creciendo el hecho de que hayamos alcanzado este número en tan poco tiempo es simplemente fenomenal, estoy asombrado, muchas gracias a todos por apoyar este canal y ayudarlo a crecer. Los amo, ustedes son simplemente increíbles. así que, como probablemente puedan decir, esto no es realmente una parodia de montaje, esto es realmente más como un video de agradecimiento / actualización así que en este video voy a repasar rápidamente dos cosas: primero, anuncios, y lo más importante: el futuro de este canal y qué tipo de dirección se dirige. bueno, en primer lugar, los anuncios. lo creas o no, pero las parodias de montaje son en realidad una copia correcta del campo minado Se reclama nuevo contenido todos los días. podríamos usar algo de ... digamos ... hace 5 años, y mañana podría venir una gran empresa y reclamar ese video como hay y no tenemos control sobre eso. y cualquier video en el que usemos ese producto podría obtener copie correctamente o pierda la monetización, lo que significa que todo el dinero obtenido de ese video se enviaría a la empresa, y no nos. la única forma real de contrarrestar esto es colocar anuncios en mi canal, es decir, es ganar-ganar para todos los involucrados ustedes saben que obtengo una red de seguridad para mí y la compañía se expone y ustedes, mis suscriptores, se sientan a través de dos segundo anuncio que será lo más breve e indoloro posible, así que a continuación voy a hablar sobre el futuro de este canal, esto no significa de ninguna manera que realmente abandono las parodias de montaje, es básicamente la razón por la que te suscribiste a mi canal y disfruto haciéndolos y no hay razón para dejar de fumar porque estoy en educación a tiempo completo tengo menos tiempo para hacer y subir videos que solía ser cargas semanales y ahora es más o menos una vez al mes, pero en mi opinión cargar una vez al mes no es suficiente id para cargar más que eso, quiero decir, tanto como sea posible pero las parodias de montaje tardan mucho en hacerse, recolectando los recursos, presentando una idea original, ya sabes, todo esto lleva el tiempo y la planificación, y eso combinado con mi educación, significa que tardan un tiempo en hacer, un buen video que entra en
El detalle sobre esto es el video de Rubber Rosses "El futuro de la animación independiente en YouTube", es un video diferente porque yo
no haga una animación independiente, pero aún puede relacionarse porque las cargas se vuelven menos frecuentes; el tráfico del canal se ralentiza
Es por eso que quiero hacer videos que estén relacionados con parodias de montaje, pero no son exactamente parodias de metamontaje, como dije antes:
No voy a abandonar las parodias de montaje, básicamente se ve como si esperas a que yo cargue un video al mes o yo subo un video al mes con un montón de cosas divertidas de juego en el medio. Un gran ejemplo de esto sería la ofensiva global de contraataque
pero al final del día, todo depende de ustedes, ustedes son mis suscriptores y me encantaría escuchar su opinión sobre lo que les gustaría que haga a continuación,
deja un comentario a continuación: tus pensamientos e ideas. Intentaré responder tantos comentarios como pueda a este video. Me encantaría
escuche sus comentarios sobre qué tipo de videos le gustaría ver, cualquier idea futura para el canal. Siento que porque estás suscrito
hasta cierto punto, usted está inclinado a, ya sabes, compartir sus pensamientos e ideas, y tener una opinión sobre lo que debería hacer a continuación, y es realmente
chicos complacidos y finalmente quiero agradecerles, muchachos, por ayudar a que este canal crezca tan rápido, en tan poco tiempo
Quiero decir que comencé a hacer videos como estos hace poco más de un año y nunca hubiera esperado que mi canal creciera tan rápido en tan poco tiempo
solo por las parodias de montaje es increíble, ya sabes que he estado leyendo los comentarios y algunos de ellos han sido realmente increíbles
Me han dicho que las personas tienen depresión y encuentran que estos videos que conoces son terapéuticos y los han disfrutado y han levantado el ánimo.
y esas cosas y es increíble cómo mis videos pueden hacerle eso a las personas y eso realmente me motiva a hacer más de estos videos, y solo muchas gracias a todos
por darme esta oportunidad, realmente significa mucho muchachos que no tienes idea, y finalmente quiero dar un grito
a todas las personas que ayudaron a hacer este video, ya sean voces en off, animaciones, cosas así. primero tenemos a Harvey Rothman diseñó mi foto de perfil de YouTube, y también diseñó una introducción rápida para mi canal, y es simplemente increíble. Me encanta su estilo de animación, es un tipo muy agradable con quien hablar, asegúrese de suscribirse a su canal, tiene una próxima animación
durante cinco noches en freddys "foxy se engancha", él hace producción musical, es un buen tipo, luego tenemos a Hitlerspimp
es tan talentoso con SFM, diseñó la introducción para mí, es increíble lo talentoso que es, asegúrese de ver sus videos, es solo
asombroso. y, por último, echa un vistazo a creamforce por su voz sexy que hizo en el video, honestamente, hace una gran cantidad de videos de parodia de montaje, definitivamente échale un vistazo
Sus videos son simplemente increíbles y tiene una gran personalidad por todas partes. y eso es todo chicos, eso es todo lo que quería explicar, gracias a todos por ver este video
y tomando toda la información, no olviden comentar debajo de sus pensamientos y sentimientos, me encantaría escuchar sus sentimientos sobre dónde llevar este montaje de canal, todavía están llegando las parodias, tengo al menos 2 videos en proceso en este momento y será Hasta muy pronto. Gracias a todos nuevamente por un cuarto de millón de suscriptores. Todavía estoy sorprendido de que hayamos alcanzado este número en poco tiempo. Gracias.
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2018.08.23 20:15 master_x_2k Zumbido IV

Zumbido IV

Brian llegó cuando Perra y yo estábamos caminando penosamente por el campo con palas y bolsas de basura en la mano. No es la imagen que quería que él tuviera de mí, pero me alegré de verlo de todos modos.
Me limpie usando el grifo en el abrevadero de agua de los perros, pero todavía estaba cubierta de huellas sucias de las patas, manchas de hierba y la piel todavía me picaba con la sensación de que los bichos se arrastraban sobre mí. No tenía ninguna duda de que, con mi pelo mojado y el estado de mi ropa, me veía bastante espantosa.
“Hay agujeros de bala en la puerta de entrada”, Brian habló desde el otro lado de la alambrada, levantando la voz para ser escuchado sobre el torrente de ladridos. Llevaba su traje y su casco, pero tenía la visera levantada y no estaba envuelto en su oscuridad. Desde la distancia, se vería como un tipo con equipo de motocicleta.
“Tranquilos”, ordenó Perra, y los perros se callaron. Al ver lo que los otros perros estaban haciendo, los pocos que no habían aprendido el comando se detuvieron después de uno o dos ladridos más.
“Sí, dispararon sus armas unas cuantas veces”, le dije.
“Y todavía están aquí”, dijo, con leve incredulidad.
“Mi decisión”, le dijo Perra.
“Es una mala decisión”, la amonestó.
“No voy a irme.”
Brian se cruzó de brazos. “¿Es tu orgullo o testarudez digno de lastimar a esos perros?”
Ella frunció el ceño y miró a los perros.
“Lo que dijeron sobre las salchichas,” dije en voz baja, “sobre envenenar a tus perros. No podrías detenerlos a menos que estuvieras aquí todo el día, todos los días, y tal vez ni siquiera entonces.”
“Es cobarde”, Perra escupió las palabras.
“Son cobardes”, le dije. “Básicamente la definición de cualquiera que se une a un grupo de odio. Pero incluso si atacaran de forma más directa, ¿podrías manejarlo? ¿Podrías si veinte personas aparecieran con armas de fuego? ¿O si Night y Fog pasaban a las tres de la mañana, cuando estás solo tú y estos muchachos?”
“Yo puedo arreglármelas sola.”
Suspiré un poco y planté mi pala en el suelo. Tenía que pensar en una forma de convencerla. Si perdía la paciencia frente a su terquedad, ella ganaría la discusión, y todos perderíamos.
“Lo sé. ¿Pero no es mejor confiar en nosotros? ¿Para de verdad manejar esto en lugar de hacerlo sola, escondiéndote y dejando que esos cabrones tengan el poder?”
“No me estoy escondiendo”, me miró enojada. “Estoy protegiendo-”
Brian la interrumpió, “Proteger a tus perros significaría llevarlos a un lugar seguro.”
Ella sacudió su cabeza violentamente. “No. Si hago eso, los malnacidos ganan.”
“Entiendo lo que dices”, le dije. “De verdad, sé a qué te refieres. Pero nuestra prioridad número uno es protegerlos a ti y a esos perros. Una vez que nos hayamos encargado de eso, podemos enfocarnos en enfrentar cualquier amenaza.”
Ella golpeteo con sus dedos contra su muslo, mirando hacia el edificio.
“¿Vamos a encargarnos de ellos?”, Ella hizo la pregunta un desafío.
“Sí”, habló Brian. “No me gusta que estos tipos se estén mudando a esta área. No me gusta que lleguen tan lejos como para atacar a un miembro de nuestro grupo. Si no hacemos algo para responder pronto, va a lastimar nuestra reputación. Necesitamos reputación, nos protege, da a la gente razones para pensar dos veces antes de jodernos.”
Perra asintió. “Bueno.”
Brian arqueó una ceja, “¿Bueno qué?”
“Iré, y vendrán los perros.”
Él sonrió, “Bien. No creo poder saltar esta cerca sin hacer enojar a esos perros, así que me reuniré contigo en la puerta de entrada. Voy a llamar a Coil en el camino.”
“Está bien”, dije. Cuando dio vuelta para irse, yo levanté la mano en el saludo de despedida más pequeño y patético del mundo. A pesar de que estaba bastante segura de que no lo había visto, me quedé sintiéndome como una idiota por hacerlo.
Eché un vistazo a Perra, que me estaba mirando con curiosidad.
“¿Qué?”, ​​Le pregunté, sintiéndome dolorosamente consciente de mí misma.
“Él te gusta.”
“N-”, comencé. Antes continuar con mi protesta, tuve que detenerme. Perra apreciaría la franqueza y la honestidad más que cualquier otra cosa. No estaba segura de poder darme el lujo de parecer deshonesta o de tener dos caras con ella. “…Sí. Me gusta.”
Ella giró para volver a entrar. Un horrible pensamiento me golpeó en ese momento.
“¿Te...te gusta a vos?", Le pregunté.
Ella giró su cabeza para darme una mirada enojada, una que no podía leer en lo más mínimo.
“Porque si lo haces”, me apresuré a agregar, cuando comencé a caminar detrás de ella, “Oye, tú estuviste aquí primero. Me alejaré y mantendré la boca cerrada si quieres intentarlo.”
Hubo unos cinco segundos en los que estuvo muy callada. Mi pulso latía en mi garganta. ¿Por qué me importa tanto esto?
“Deberías ofrecerle dormir con él.”
“¿Y-eh, qué?” Tartamudeé. El alivio se mezcló con la vergüenza, y el abrupto cambio de tema me dejó luchando por ordenar mis pensamientos.
“Es lo que quieren los chicos. Dile que estás disponible si alguna vez quiere coger. Él lo aceptará de inmediato, o comenzará a pensar en ti como una posibilidad y aceptará tu oferta más tarde.
“Eso es- Es más complicado que eso.”
“Es complicado porque las personas hacen que sea complicado. Solo corta con las estupideces y ve por él.”
“No creo que te equivoques sobre la necesidad de tener menos expectativas, reglas y rituales en torno a las citas, estupideces, como dices, pero no creo que pueda hacer lo que sugieres.”
“Lo que sea.”
Me di cuenta, tardíamente, que ella realmente me había ofrecido un consejo. Por... luché por encontrar la palabra. Por muy mal dirigida que hubiera sido su sugerencia, especialmente con Brian, fue probablemente el gesto más evidente de buena voluntad que le había visto, junto a ella diciéndole a Armsmaster que creía que yo podía patearle el culo.
“Gracias, igualmente”, le dije. “Lo, eh, lo tendré en cuenta.”
“No me importa si lo haces.”
Cruzamos el interior del edificio y Perra abrió la puerta para dejar entrar a Brian. Por un segundo, pensé que su franqueza la llevaría a decirle a Brian abiertamente que me gustaba, pero no era el caso. Estaba más centrada en evitar que los perros más rebeldes se escabullen y evitar que ladren al visitante nuevo que en nuestra conversación.
“No puedo contactar a Coil”, nos informó Brian.
“No pude alcanzar a Lisa o Alec antes”, respondí. “¿Crees que algo está pasando?”
Él asintió con la cabeza, “Tal vez. Quédate aquí con Rachel. Voy a chequear a los demás.”
“No”, dijo Perra. “No necesito niñera, y me estoy molestando con ustedes dos estorbándome. Taylor se va contigo. Me quedaré aquí y empacaré.”
“No es una buena idea”, dijo Brian, sacudiendo la cabeza, “Si te atacan mientras tanto-”
“-Tengo a Brutus, Judas y Angelica. Me las arreglé sola durante años, me encargué de personas más duras que esos hijos de puta. Si hay problemas, corro.”
“¿Y si toman a uno de tus perros como rehén?”, Le pregunté. “¿Uno en los que aún no puedes usar tu poder?”
Una mirada oscura pasó por su rostro mientras consideraba eso. “Entonces corro... y me vengo otro día, en mis términos.”
Brian golpeó su pie durante unos segundos. “Bueno. Si hay problemas, será bueno tener a Taylor cuidándome la espalda. Si puedo comunicarme con Coil, cuando lo haga, voy a tratar de conseguirte algunos camiones y personas que los conduzcan. Mientras tanto, mantente alerta y que no te maten.”
Perra frunció el ceño, pero ella asintió.
“Taylor, deberíamos irnos. Mientras antes veamos a Lisa y Alec, mejor me sentiré”, él ya se estaba moviendo cuando terminó de hablar.
En el momento en que estábamos fuera del alcance del oído, se quitó el casco, metiéndolo debajo de un brazo, y me preguntó: “¿Qué pasó?”
Le dije, explicando todo después del punto en que Perra y yo escuchamos el alboroto que estaban causando el hombre botella y su pandilla.
“Es curioso que sea Kaiser quien tenga problemas para controlar a su gente”, reflexionó Brian, cuando terminé.
Me preguntaba si todavía estaba adolorido por lo que Kaiser había dicho en la reunión.
“Coil aumentó la presión en el momento en que se rompió la tregua contra los ABB. Me sorprendería si Kaiser no tuviera las manos llenas con eso”, respondí.
“¿Lo estás defendiendo?”
No era frecuente que me sintiera muy consciente de la diferencia en los colores de nuestra piel, pero que me preguntaran si estaba inventando excusas para el supervillano de la supremacía blanca era uno de esos momentos.
“No quiero subestimarlo, es todo”, le dije.
Brian suspiró, “Sí. Quizás tengas razón. Pero Kaiser estaba dispuesto a exigir una indemnización por el ataque a su círculo de pelea de perros, y estoy más que dispuesto a hacer lo mismo por este ataque de sus skinheads, si llega a eso.”
“Ambos eventos tienen algo sustancial que ver con Perra”, noté.
“Soy consciente de ese hecho”, me dijo, frunciendo el ceño. “Ella es útil, ella es un recurso valioso para el equipo, pero viene con algunos problemas. Ya lo solucionamos en el pasado, lo solucionaremos en el futuro.”
“Claro.”
“¿Como estaba ella? ¿Alguna pelea?”
“Nada serio. No, en verdad estuvo bastante bien. Incluso podría hacerlo de nuevo, si ella me deja.”
“De verdad”, respondió, con escepticismo claro en su tono.
“De Verdad.”
“¿Qué cambió?”
“Estoy descifrándola, creo. Como opera, come piensa.”
“Llevo diez meses en el mismo equipo con ella, y ni siquiera he estado cerca de entender cómo piensa. Normalmente puedo evitar que vaya demasiado lejos o lastime a alguien, mantenerla en línea y hacer que siga las instrucciones, pero todavía no he tenido una conversación con ella que no haga que quiera golpearme la cabeza contra la pared.”
“Ese podría ser el problema. Estás a cargo, te admira, te respeta, pero...” Hice una pausa. ¿Cómo podría decir esto sin entrar en los detalles de su modo de pensar? “...Pero tu eres una especie de figura de autoridad en nuestro grupo, y su personalidad exige que desafié la autoridad. Especialmente cuando está insegura.”
Brian consideró eso. Con una nota de aprobación en su voz, él comentó: “Le estás poniendo bastante empeño.”
“Creo que te sería mucho más fácil manejarla si tomas un papel de liderazgo oficial en nuestro grupo. No solo ser el líder por defecto, sino tomar el puesto. Si no te sientes cómodo con eso, o si piensas que los demás te lo harán demasiado difícil, bueno, probablemente se sentirá más cómoda si confía en ti como alguien a cargo con el tiempo, mientras demuestras que puedes manejarlo.”
“Han pasado diez meses, ¿cuánto tiempo necesita?”
“¿Y ella ha tenido cuántos años, sin padres, maestros, jefes? Quiero decir, incluso cuando tenía padres adoptivos, no creo que fuera todo rayos de sol y arco iris, ¿sabes?”
Se frotó la barbilla. “…Sí.”
“Dime que no ha mejorado al menos un poco en el transcurso de esos diez meses.”
“Ligeramente.”
“Ahí lo tienes. Solo mejorará de aquí en adelante.”
Él me ofreció un gruñido derrotado en respuesta.
Brian caminaba a grandes zancadas, y tenía piernas largas, lo que me obligó a hacer pequeños trotes para mantener el ritmo. No era agotador, estaba en forma lo suficiente para correr, pero era vergonzoso sentirme como un niño pequeño tratando de mantener el ritmo de un adulto.
De cualquier manera, hicimos buen tiempo para volver al departamento.
Brian se llevó el dedo a los labios mientras se ponía el casco y bajaba la visera, emanando su oscuridad para ocultar el disfraz. Hice una mueca y traje bichos para cubrir mi rostro, llamando más desde el área para formar el comienzo de un enjambre. Brian - Grue ahora - extendió la mano y cubrió la puerta principal del departamento en la oscuridad, luego la abrió sin el más mínimo crujido o chillido. Antes de que subiéramos las escaleras de metal que conducían al segundo piso, él las cubrió con una capa de su poder para hacer que nuestros pasos fueran completamente silenciosos.
No anticipé la escena en la sala de estar del departamento.
La TV estaba encendida, mostrando anuncios. Alec yacía en el sofá, con los pies sobre la mesa de café, una comida en su regazo. Lisa estaba sentada en el otro sofá, la computadora portátil apoyada en sus piernas, un teléfono en su oreja. Giró la cabeza mientras subíamos las escaleras, nos dirigió una mirada extraña y luego volvió su atención a su computadora portátil.
“¿Por qué carajos no están contestando sus teléfonos?” Grue levantó su voz espeluznante. Levantó su visor y desterró la oscuridad a su alrededor.
Lisa frunció el ceño y levantó un dedo. Ella continuó hablando por teléfono, “-no estoy de acuerdo con esto, y si me lo hubieras preguntado, habría dicho que no deberías hacerlo. No, sí, creo que es una medida efectiva.”
Señaló la computadora portátil, y di un paso adelante, moviendo los bichos de mi cara y hacia el centro de mi espalda, donde estarían presentes, pero no en el camino, descansando sobre la tela en lugar de sobre la piel. Miré a la pantalla.
“Mi problema es que no son solo ellos. Son sus familias”, dijo Lisa por teléfono. “Regla implícita[1], no se jode con la familia de una capa.”
Leí el contenido del correo electrónico que ella tenía abierto. Sentí una bola de terror asentarse en la boca del estómago. Me incliné sobre el respaldo del sofá y le puse una mano en el hombro para estabilizarme mientras bajaba la mano para presionar la tecla de avanzar página en la computadora portátil. Leí más del correo electrónico y luego presioné el botón otra vez para desplazarme hacia abajo otra vez.
Cuando leí lo suficiente de la página para verificar mis sospechas, presioné la tecla de inicio para regresar a la parte superior de la página. Comprobé quién más había recibido el correo electrónico y la hora en que lo enviaron.
“Carajo”, murmuré. “¡Mierda!”
Lisa me miró, frunció el ceño y luego habló con la persona que estaba al otro lado del teléfono. “¿Podemos terminar de discutir esto más tarde? Tengo que hablar con mi equipo sobre esto. Kay. Luego.”
El correo electrónico era una lista. En la parte superior de la lista estaba Kaiser. Después de su entrada estaban sus lugartenientes, Purity, Hookwolf y Krieg, y el resto de los miembros del Imperio Ochenta y Ocho. Ni siquiera estaba limitado a personas con poderes, señalando a algunos capitanes sin poderes e incluso a algunos de los lacayos de bajo nivel.
La lista incluye imágenes y texto. Debajo de cada uno de los nombres de los villanos había un bloque completo de datos, señalando sus nombres civiles completos, profesiones, direcciones, números de teléfono, las fechas en que se mudaron a la ciudad y las primeras apariciones de sus identidades de traje en Brockton Bay. Había imágenes de ellos en traje emparejado con imágenes de sus supuestas identidades civiles, más o menos igualadas en ángulo y tamaño para facilitar la comparación. La mayoría de las entradas tenían archivos zip adjuntos, sin duda con más datos y evidencia.
Kaiser. Max Anders, presidente y director ejecutivo de Medhall Corporation, una compañía farmacéutica con sede en Brockton Bay. Padre de un Theodore Richard Anders y una Aster Klara Anders. Dos veces divorciado, actualmente vive en un piso en el centro de la ciudad. Conduce un BMW negro. Originario de Brockton Bay, hijo de Richard Anders. Richard Anders, según el correo electrónico, era Allfather, el fundador de Imperio Ochenta y Ocho. Según las imágenes, era evidente cómo la armadura se ajustaba a su rostro y cuerpo, y que tanto Kaiser como Max Anders tenían la misma altura y el mismo tipo de cuerpo.
También había otras imágenes, que mostraban a Max Anders con una hermosa rubia de veintitantos años, y Max Anders con una mujer de pelo castaño mayor en una cafetería, con la mesa llena de lo que parecía ser papeleo. Me desplacé hacia abajo para confirmar mis sospechas, la rubia apareció en otra foto con su hermana gemela. Fenja y Menja.
La mujer de pelo castaño era Purity, según el correo electrónico. Mucho más recatada de lo que podría haber pensado, dada la gran presencia que tenía de traje. Nombre real, Kayden Anders. Decoradora de interiores. Madre soltera de una tal Aster Anders. Purity fue promovida al segundo al mando de Kaiser en la misma semana en que Kayden Russel tomó la mano de Max en matrimonio para convertirse en Kayden Anders. Su separación se produjo en el mismo período de tiempo que Purity dejó el Imperio Ochenta y Ocho para, aparentemente, hacer las cosas por su cuenta. Pequeñas citas apuntaban a archivos aparentemente en el archivo zip adjunto.
Se alegaba que Krieg era James Fliescher. Jefe de una cadena de farmacias, a su vez conectado a Medhall. Padre de tres, casado. Según las notas en su bloque de información, se tomó unas vacaciones dos veces al año con su familia. El correo electrónico indicaba que el archivo comprimido tenía copias de correos electrónicos entre compañías donde les había dicho a sus compañeros de trabajo que había ido a lugares como América del Sur o París, y los registros de vuelo mostraban que estaba mintiendo. Él siempre fue a Londres. Dos veces al año, cada año, durante casi veinte años. Ni una sola vez, durante estos viajes, se había visto a Krieg en Brockton Bay.
La lista continuaba, y continuaba.
Cada pieza de información conectada a otras. Incluso la información sobre los soldados rasos como los que conocí anteriormente con el negocio de Kaiser, muestra cómo fueron empleados como empleados de bajo nivel de Medhall y sus negocios derivados. Parecía que todos tenían antecedentes penales, excepto las personas arriba de todo.
En resumen, era lo suficientemente amplio como para tomar un tipo especial de ignorancia voluntaria para no comprar lo que el correo electrónico estaba vendiendo.
El correo electrónico había sido enviado no solo a Lisa, sino al Brockton Bay Bulletin, a media docena de otras estaciones de noticias locales y a varias nacionales. Todos los que importaban y algunos que no.
El correo electrónico había sido enviado a la 1:27 pm esta tarde. Hace menos de una hora. Esas eran las verdaderas malas noticias.
“¿Coil hizo esto?” Murmuré.
Lisa asintió, con fuerza, “Síp.”
“Con tu ayuda, supongo.”
“Solo un poco. Me preguntó algunas veces, que le ofreciera mis pensamientos sobre algunas cosas, ponerlo en el camino correcto, eliminar posibilidades. No pensé que llegaría tan lejos, o que iría tan lejos. Una vez que lo puse en el camino correcto, aparentemente usó investigadores privados y hackers para desenterrar el resto de esto y obtener la evidencia fotográfica.”
“Carajo”, murmuré.
“No estoy de acuerdo con esto”, dijo. “Está cruzando una línea. No se trata solo de meterse con el enemigo, va a haber un montón de daños colaterales.”
“¿Por qué no contestaste tu teléfono?” Brian cambió de tema.
Ella parpadeó un par de veces, sorprendida, "Mi teléfono estaba casi sin carga, así que agarré uno desechable nuevo para hablar con el jefe. No quería usar el teléfono con el resto de la información de contacto de ustedes, solo para estar seguros. Alec estuvo conmigo todo el tiempo. Debería haber recibido llamadas.”
“Revisa tu teléfono, Alec”, dijo Brian, brusco.
Alec lo hizo. Sus ojos se abrieron, “Oh mierda.”
“Parte de ser miembro de este equipo es estar de guardia si te necesitamos. Lo juro,” Brian gruñó a Alec, “voy a patearte el culo tan fuerte-”
Lisa miró de Brian a Alec hacia mí, “Algo sucedió. ¿Hay alguien herido?”
“Sí, algo pasó, no, nadie está herido. Eso realmente no es lo que me preocupa”, le dije. Señalé la pantalla, “¿Coil planeó esto? ¿Es esto un plan suyo? ¿Usando su poder? ¿Usar su manipulación del destino o lo que sea para crear una coincidencia general, ponernos en una mala posición y obligarnos a unirnos a él?”
Lisa negó con la cabeza con fuerza, “No percibí nada parecido a eso, y no es así como funciona su poder. Además, esperaba que estuviéramos de acuerdo de todos modos. Él no pondría en peligro eso con un truco como este. Es demasiado crudo.”
“Así que fue solo él atacando al Imperio Ochenta y Ocho en un nuevo frente, y una maldita mala coincidencia para nosotros”, dije, tanto a mí misma como a cualquier otra persona.
“¿Qué está pasando?”, Preguntó Alec.
Inhalé profundamente e intenté explicar qué tan mala era la situación. “Coil acaba de hacer una gran jugada contra el Imperio, y parece que fue anónimo. Perra y yo peleamos con algunos de sus subordinados casi al mismo tiempo.”
“Yo no-” comenzó Alec.
“Míralo de esta manera”, interrumpí, “Kaiser y cada uno de sus veintiún lacayos superpoderosos van a estar lo suficientemente enojados como para querer matar a alguien, después de que Coil fue y puso sus vidas de cabeza. Kaiser y su gente saben quiénes somos, de nuestra cooperación contra los ABB. Específicamente, ellos saben quién es Lisa. Entonces, ¿a quién van a culpar por esto, si no al grupo con el que su gente estaba luchando esta misma tarde, el grupo con la muy talentosa recopiladora de información en sus filas?”
“Oh.” Alec dijo. “Mierda.”
“Exactamente.”
[1] Código Implícito: Las Unspoken rules o más “oficialmente” conocidas como Unwritten rules son reglas que tiene la comunidad de capas sobre como se comportan, no es un acuerdo formal, por eso las palabras unspoken=implícitas, sin mencionar, y unwritten=orales, sin escribir, tácitas. Aunque no son leyes formales el código tácito es respetado tanto por héroes como villanos.

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2018.06.08 21:01 master_x_2k Caparazón VIII

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______________________Caparazón VIII______________________

Descubrí que enfrentar a más de una docena de pistoleros, una treintena de personas con armas improvisadas y una científica loca con un fetiche por las bombas me hacían apreciar realmente lo que Perra aportaba al equipo.
“Todo esto”, dijo Tattletale con mucho cuidado, “Estabas jugando con nosotros. Es por eso que no permitiste que tu gente nos disparara desde el principio.”
“Tienes razón.” La máscara de Bakuda pudo haber alterado su voz a algo parecido a Robbie el Robot con dolor de garganta, pero tuve la impresión de que trataba de compensarlo con el lenguaje corporal. Sacudió su dedo hacia Tattletale como si estuviera regañando a un perro. “Pero creo que tú, específicamente, deberías callarte. ¿Chicos?”
Ella apoyó su mano sobre la cabeza de un miembro de ABB parado frente a su jeep con una pistola en sus manos. Él se estremeció al tacto. “Si la rubia abre la boca otra vez, abre fuego contra todo su grupo. No me importa lo que los demás tengan que decir, pero ella se queda callada.”
Sus soldados ajustaron sus agarres en sus armas, y más de uno giró el cañón de sus armas para apuntar hacia Tattletale, específicamente. Echando un vistazo a Tattletale, vi sus ojos estrecharse, sus labios apretados en una línea dura.
“Sí,” Bakuda se enderezó, puso un pie en la parte superior de la puerta del Jeep y apoyó los brazos en su rodilla, inclinándose hacia nosotros. “Eres la única que no entiendo. No conozco tus poderes. Pero al ver cómo tú y el chico flaco hostigaban a mis ineficaces mercenarios, creo que voy a ir a lo seguro y hacerte callar. Tal vez es una cosa subsónica, alterando estados de ánimo mientras hablas, tal vez sea otra cosa. No sé. Pero te callas, ¿'Kay?'”
Por el rabillo del ojo, pude ver a Tattletale asintiendo con la cabeza.
“Ahora, estoy en un pequeño aprieto”, siseó Bakuda, examinando el dorso de su mano. Parecía que no solo estaba compensando la voz mecánica con el lenguaje corporal; a ella le gustaba hablar. No es que me estuviera quejando. “Mira, Lung me enseñó mucho, pero la lección que realmente tomé en serio fue que ser un líder efectivo se trata de miedo. Una carrera como la nuestra, las personas son verdaderamente leales a alguien si están aterrorizadas por ellas. Suficiente miedo, y dejan de preocuparse por sus propios intereses, dejan de preguntarse si pueden usurparte, y se dedican por completo a hacerte feliz. O al menos, a evitar que seas infeliz.”
Ella saltó del jeep y agarró el cabello de un hombre japonés más alto y de pelo largo de un grupo de veintitantos. Arrollando su cabello en sus manos, ella lo hizo inclinarse hasta que su oreja estaba justo en frente de ella, “¿No es así?”
Él murmuró una respuesta y ella lo soltó, “Pero va más allá, ¿no? Mira, puedo haber heredado el ABB-”
Era casi imperceptible, pero vi un parpadeo de movimiento alrededor de la cara de Tattletale. Un cambio de expresión o un movimiento de su cabeza. Cuando miré hacia ella, no pude adivinar qué había sido.
Bakuda continuó sin pausa, “Pero también heredé a los enemigos de Lung. Entonces tengo un dilema, ¿sabes? ¿Qué puedo hacer con ustedes para convencerlos de que es mejor apartarse? ¿Qué gesto sería lo suficientemente efectivo como para hacer que su gente corriera hacia las colinas cuando me vieran venir?”
Ella giró y agarró una pistola de las manos de uno de sus matones, “Dame.”
Luego se adelantó en medio de la multitud.
“No hay suficientes bichos aquí.” Aproveché la pausa en su monólogo para susurrar en voz baja, esperando que los demás lo entendieran, rezando por no hablar demasiado alto. Al menos mi máscara me cubría la cara, ocultaba el hecho de que mis labios se movían, “¿Regente?”
“No puedo desarmar esta cantidad de armas”, susurró su respuesta. “Quiero decir que yo-“
“Tú”, gritó Bakuda, sorprendiéndonos. Sin embargo, ella no nos estaba prestando atención. Un tipo coreano-americano con un uniforme de escuela privada -de Immaculata High, en la parte más bonita de la ciudad- estaba encogido frente a ella. La multitud lentamente retrocedió, despejando unos pocos metros de espacio alrededor de los dos.
“¿S-sí?”, Respondió el niño.
“Park Jihoo, ¿sí? ¿Alguna vez sostuviste una pistola”
“No.”
“¿Alguna vez le pegaste a alguien?”
“Por favor, nunca… no.”
“¿Alguna vez peleaste? Me refiero a una pelea real, mordiendo, arañando, buscando lo más cercano que podrías usar como arma”
“N-no, Bakuda.”
“Entonces eres perfecto para mi pequeña demostración.” Bakuda presionó la pistola en sus manos, “Dispara a uno de ellos.”
El tipo sostenía el arma como si fuera un escorpión vivo, con dos dedos, con el brazo extendido, “Por favor, no puedo.”
“Te lo haré fácil”, Bakuda podría haber estado tratando de arrullar o sonar tranquilizador, pero la máscara no permitía ese tipo de inflexión, “Ni siquiera tienes que matarlos. Puedes apuntar a una rótula, un codo, un hombro. ¿Bueno? Espera un segundo.”
Dejó el arma en las manos del chico y se alejó, señalando a uno de sus matones, “Saca la cámara y comienza a rodar.”
Según lo ordenado, tomó el lado del jeep y recuperó una pequeña videocámara de mano. Lo manipuló durante unos segundos antes de sostenerlo sobre su cabeza para ver más allá de la multitud, mirando a través del panel desplegable en el costado para asegurarse de que la cámara estaba en el blanco.
“Gracias por esperar, Park Jihoo”, Bakuda volvió su atención al tipo con la pistola, “Ahora puedes dispararle a alguien.”
El tipo dijo algo en coreano. Pudo haber sido una oración, “Por favor. No.”
“¿De Verdad? Son malas personas, si te preocupa la moral.” Bakuda inclinó la cabeza hacia un lado.
Parpadeó para contener las lágrimas, mirando al cielo. El arma cayó de sus manos para estrellarse contra el pavimento.
"Eso es un no. Una lástima. No me sirve de soldado.” Bakuda le dio una patada en el estómago, lo suficientemente fuerte como para hacerlo caer sobre su espalda.
“¡No! ¡No, no, no!” El chico la miró, “¡Por favor!”
Bakuda dio medio paso, medio saltó unos pocos pies hacía atras. La gente a su alrededor lo tomó como una señal para alejarse de él.
Ella no hizo nada, no dijo nada, no ofreció ninguna seña o señal. Hubo un sonido, como un teléfono celular vibrante sobre una mesa, y Park Jihoo se licuó en un desastre espeso en el lapso de un segundo.
Muerto. Él había muerto, así como así.
Era difícil escuchar los alaridos, los gemidos, los gritos indignados. Mientras la multitud se apresuraba a alejarse de la escena, todos tratando de esconderse uno tras otro, uno de los matones disparó una pistola hacia el aire. Todos se detuvieron. Después de los gritos de sorpresa, hubo una breve pausa, el tiempo suficiente para que un sonido llevara a todos a un silencio atónito.
Sonaba como el ruido que haces cuando recoges hojas secas, pero más fuerte, artificial de una manera que sonaba como si sonara desde un contestador arcaico. Todos los ojos se volvieron hacia Bakuda. Ella estaba doblada, sus manos alrededor de su medio.
Riendo. El sonido fue su risa.
Dio una palmada en la pierna mientras se levantaba, hizo un ruido que podría haber sido una inspiración o una risa, pero su máscara no se tradujo en nada reconocible, solo un siseo que apenas cambiaba. Giró en un semicírculo mientras cantaba: “¡Los seis dieciocho! ¡Incluso olvidé que los había hecho! ¡Perfecto! ¡Mejor de lo que pensaba!”
Si su trabajo era aterrorizar, ella había tenido éxito. Conmigo, al menos. Quería vomitar, pero tendría que quitarme la máscara para hacerlo, y temía que si me movía, me dispararían. El miedo a las armas fue suficiente para anular mis náuseas, pero el resultado final fue que estaba temblando. No solo temblando, sino temblores de cuerpo entero que me tenían luchando por mantenerme en pie.
“Eso fue bastante genial.”
Con esas palabras, Regent logró obtener la misma mirada de ojos abiertos que Bakuda con su risa. Él obtuvo una de mí. No fue solo lo que dijo. Era lo tranquilo que sonaba.
“Lo sé, ¿no?” Bakuda se giró para mirarlo, ladeó la cabeza hacia un lado, “Lo modelé a base del trabajo de Tesla sobre vibraciones. Él teorizó que si pudieras obtener la frecuencia correcta, podrías quebrar la Tierra mi-”
“Sin ofender”, dijo Regent, “Bueno, voy a reformular: realmente no me importa ofenderte. Pero no me dispares. Solo quiero detenerte allí y decir que no me importan las cuestiones científicas y toda la charla técnica sobre cómo lo hiciste. Es aburrido. Solo digo que es cool ver cómo se ve una persona cuando se disuelve así. Asqueroso, espeluznante, jodido, pero está cool.”
“Sí”, dijo Bakuda regocijada en la atención, “¡Como la respuesta a una pregunta que no sabías que estabas preguntando!”
“¿Cómo lo hiciste? ¿Metiste bombas en estos civiles para que trabajen para ti?”
“Todos”, respondió Bakuda, casi delirante en lo alto de su exitoso "experimento" y la atención de Regent. Ella medio saltó, medio giró a través de la multitud y se apoyó contra uno de sus matones, acariciando su mejilla, “Incluso mi más leal. Un dolor de culo de hacer. No el procedimiento de meter las cosas dentro de sus cabezas. Después de los primeros veinte, pude hacer las cirugías con los ojos cerrados. Literalmente. De hecho, hice algunos de esa manera.”
Ella hizo un puchero, “Pero tener que tranquilizar a la primera docena o más y hacer las cirugías con ellos antes de que se despertaran, así tendría la mano de obra para reunir a todos los demás. ¿Uno después del otro? Realmente tedioso una vez que la novedad desaparece.”
“Sería demasiado vago para hacer eso, incluso si tuviera tus poderes”, dijo Regent, “¿Puedo acercarme al cuerpo? ¿Verlo mejor?”
Su humor cambió en un instante, y ella señaló con enojo un dedo en su dirección. “No. No creas que no sé que estás intentando algo. Soy un jodido genio, ¿entiendes? Puedo pensar en doce movimientos antes de que hayas decidido tu primero. Es por eso que estás parado allí y yo...” ella se movió para estar sentada en un lado del Jeep, “Estoy sentada aquí.”
“Tranquilízate”, Regent respondió, “solo preguntaba.”
Pude ver por la expresión de Tattletale que ella estaba teniendo los mismos pensamientos que yo. Dale un poco de respeto a la bombardera loca. Silenciosamente expresé lo que Tattletale no pudo.
“Baja un cambio, Regent,” susurré.
“Como seeeaaa”, Bakuda estiro la palabra, “Chico flaco acaba de perder cualquier buena voluntad que había ganado por apreciar mi arte. O al menos ser capaz de fingir de manera convincente.” Golpeó ligeramente al tipo con la cámara en el hombro, “¿Sigues filmando?”
El hombre asintió brevemente. Cuando lo miré, vi gotas de sudor que corrían por su cara, a pesar de que era una noche fresca. Parecía que sus matones también estaban bastante asustados.
“Bien”, Bakuda frotó sus manos con guantes de color rosa juntas, “editaremos las partes de charla más tarde, luego las colocamos en la web y enviamos copias a las estaciones de noticias locales. ¿Qué piensas?”
El camarógrafo respondió con una voz acentuada, “Buen plan, Bakuda.”
Ella aplaudió sus manos juntas. Luego señaló a la multitud “¡Está bien! Entonces, tú... sí, tú, la chica de la camisa amarilla y los jeans. Si te lo dijera, ¿levantarías el arma y dispararías a alguien?”
Tardé un segundo en ver a la chica, en el otro extremo de la multitud. Miró a Bakuda con expresión afligida y logró responder: “El arma también se d-derritió, señora.”
“Me llamas Bakuda. Tú lo sabes. Nada sofisticado. Si el arma todavía estuviera allí, ¿dispararías? ¿O si le digo a alguien que te dé un arma?”
“Yo... creo que podría hacerlo”, sus ojos se posaron en el charco que había sido Park Jihoo.
“Lo cual concluye mi demostración”, se dirigió Bakuda a nuestro grupo, “¡Miedo! Es por eso que Lung se tomó el esfuerzo de reclutarme. Siempre entendí en el fondo, que el miedo era una herramienta poderosa. Él simplemente lo expresó muy bien. El verdadero miedo es una mezcla de certeza e imprevisibilidad. Mi gente sabe que, si me traicionan, solo tengo que pensar en hacer que las bombas en sus cabezas hagan kablooie. Boom. Saben que, si muero, todas las bombas que he hecho se activan. No solo las que les me metí en la cabeza. Todas y cada una. E hice muchas. Certezas.”
Lisa extendió el brazo, tomó mi mano y la apretó con fuerza.
“En cuanto a la imprevisibilidad” Bakuda pateó sus piernas contra el costado del jeep como un alumno de primaria sentado en una silla, “Me gusta mezclar mi arsenal, así que nunca se sabe lo que vas a obtener. Pero también tienes que mantener a tu gente preguntándose, ¿verdad? Mantenerlos al borde del asiento. Como ejemplo: ¡Shazam!”
La palabra coincidió con el comienzo de una explosión muy real que fue seguida de cerca por algo así como un trueno, pero Lisa ya estaba tirando de mi brazo, alejándome.
Vi un destello de caos, de gente que gritaba corriendo desde el lugar donde ocurrió la explosión en medio del propio grupo de Bakuda. Las personas que huían estaban obstruyendo la vista de las personas con armas de fuego.
Regent sacó su brazo, lo barrió hacia afuera, enviando a unas diez personas tropezando unas con otras, convirtiendo a la multitud en una muchedumbre desordenada. Escuché el rugido de las armas que sonaba demasiado fuerte, vi a Regent agarrar el hombro de un brazo izquierdo inerte, no podía estar seguro de que los dos estuvieran conectados.
Finalmente, estaba Bakuda, todavía sentada en el lado del jeep. Ella estaba gritando algo o riendo. Nos estaba dejando escapar de su alcance, su gente estaba a punto de matarse unos a otros en un estado de pánico sin control, y ella acababa de matar al menos a una de sus propias personas por capricho. Por lo que acabamos de ver de ella, estaba dispuesta a apostar que se reía mientras todo sucedía.
Casi sin darme cuenta, la noche había caído y, como para invitarnos a adentrarnos más en el laberinto, los postes de luz parpadearon y giraron sobre nosotros. Con Grue cubriendo nuestro retiro en una cortina de oscuridad, huimos.

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2018.05.02 01:58 master_x_2k Agitación VIII

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__________________Agitación VIII__________________

“¿Algún problema?” Grue le preguntó a Tattletale.
“Estamos bien por ahora”.
Habíamos repasado el plan hasta que me había preocupado que comenzara a murmurarlo mientras dormía. Me uní a Tattletale, Grue, Perra y el mayor de los tres perros mientras nos dirigíamos a la puerta cerrada de la bóveda. Regent vigiló a la puerta principal con los otros dos perros. Su poder tenía un alcance lo suficientemente bueno como para retrasar a cualquier oposición que se aproximara el tiempo suficiente para que pudiéramos ponernos en posición.
Tattletale agarró la rueda de acero inoxidable que sobresalía de la parte delantera de la bóveda y la hizo girar, luego la detuvo. Ella repitió el proceso, yendo a la derecha, luego a la izquierda, luego a la derecha otra vez, durante un tiempo indeterminablemente largo. Justo cuando tuve la esperanza de que tal vez ella no podía entrar, se escuchó el sonido de algo pesado que se movía dentro de la puerta.
Los cuatro abrimos la puerta, y Tattletale se dirigió tranquilamente hacia donde trabajaba el gerente del banco. Se sentó frente a la computadora, apoyó los pies en la esquina del escritorio y comenzó a teclear. Desde allí, podría vigilar los medios, observar las cámaras de vigilancia y controlar remotamente las cerraduras de las puertas y los sistemas de alarma. Todo con las contraseñas correctas, por supuesto, pero eso no era un problema para ella.
Grue, Perra y yo comenzamos a atar un arnés de lona al único perro que no estaba parado en la puerta frontal. Poco a poco fui entendiendo cuál era cuál. Creo que Perra llamó a este Brutus. Él era el más grande, con el cuerpo más carnoso, y tenía un hocico más corto. Había sido el Rottweiler antes.
Giró su enorme cabeza hacia mí, hasta que el globo ocular hundido quedó a la izquierda de mi cabeza. La pupila se redujo a un punto. Solo tenía el blanco inyectado en sangre y el iris gris amarillento, tan ancho como la palma de mi mano.
Sabía que lo peor que podía hacer era mostrar miedo o nerviosismo, así que tuve cuidado de respirar despacio y centrarme en doblar las correas y asegurarme por tres veces que estuvieran bien apretadas. Tal vez estaba siendo demasiado firme, solo para asegurarme de que Brutus no creyera que yo era débil o tímida. No es que importara. Dudaba seriamente que pudiera hacer que se estremeciera, incluso con una de mis armas en mano.
Con el arnés bien sujeto, nos dirigimos a la bóveda, Brutus parado en la puerta. La bóveda era de acero inoxidable de arriba a abajo con fajos de billetes prolijamente agrupados organizados en pilas. Las estanterías, a su vez, estaban organizadas por el valor del billete, todas cuidadosamente colocadas contra la pared. En la pared opuesta a las pilas había cajones como un archivador elaborado. Eran básicamente eso. El banco guardaba copias de todos los documentos importantes para las sucursales locales aquí, en una bóveda a prueba de fuego, en caso de desastre. El otro extremo de la bóveda tenía otra puerta, que daba a un ascensor que bajaba al sótano del garaje, donde podían cargarse los camiones blindados. Era una pena que no fuera una opción para una ruta de escape. La puerta, el ascensor y el propio garaje estaban todos firmemente cerrados fuera de horas y días específicos.
Perra arrojó un montón de bolsas al suelo, y ella y yo nos arrodillamos a cada lado de la pila y comenzamos a llenar una de las bolsas con dinero en efectivo. Se quitó la máscara para ver mejor qué estaba haciendo. Grue, por su parte, retiró una pequeña palanca de la oscuridad que ardía alrededor de su cuerpo. Se dispuso a abrir los cajones con el chirrido del metal crujiendo y doblándose.
Cuando Perra y yo llenamos la primera bolsa, la abrochamos, cerramos con fuerza la correa que la acompañaba y, con un esfuerzo mutuo, la deslizamos por el resbaladizo piso de metal hacia Brutus. Grue se alejó de los cajones para agarrar la bolsa, levantarla y atarla al arnés del perro.
Era una asombrosa cantidad de dinero. Mientras Perra y yo trabajábamos, comencé a tratar de contar el dinero que estaba poniendo en la bolsa. Quinientos, mil, mil quinientos. Perra estaba trabajando tan rápido como yo, así que podía duplicar eso. Solo tomar un segundo para entender lo que sería la cantidad total por bolsa me hizo perder la pista.
Llenamos una segunda bolsa y la deslizamos hacia la puerta. Grue gruñó mientras lo empujaba hacia el lado opuesto de la primera bolsa y la sujetaba en su lugar. Mientras llenamos la tercera bolsa, él sujetó una más: una bolsa llena con el contenido del primer cajón que había abierto. Según el informe de Lisa, los cajones contendrían escrituras, derechos de embargo, formularios de seguro, hipotecas e información sobre préstamos. Aparentemente, nuestro empleador estaba dispuesto a comprarnos esto. Había especulado por qué, la posibilidad más obvia era que podía venderlos de vuelta al banco. Más intrigante era la idea de que él quería la información en sí para sus propios fines. O, en una nota similar, tal vez había algo específico que se encontraría en medio del papeleo, y estaba dispuesto a comprarlo todo si eso significaba mantener sus verdaderas intenciones poco claras.
“Voy a estar adolorido mañana”, Grue gimió, mientras se recuperaba de poner la bolsa de billetes en su lugar, “Y aún no hemos estado en una pelea”.
“Adolorido y rico”, habló Perra. La miré y la vi sonriendo. Fue inquietante Solo la había visto sombría y hostil, por lo que cualquier sonrisa se vería espeluznante. Fue peor que eso. La suya era la clase de sonrisa que verías en alguien que nunca había visto una sonrisa antes y estaba tratando de replicarla de los que habían leído en los libros. Mostrando demasiados dientes. Reprimí un escalofrío y me concentré en el trabajo.
Deslizamos la tercera bolsa por el piso. Grue lo enganchó en el arnés.
“No podemos poner más aquí sin que sea un problema”, decidió.
“¿El peso es parejo?” Preguntó Perra.
“Suficientemente cerca.”
Perra se puso de pie y cruzó la longitud de la bóveda donde esperaba su criatura. Se frotó la mano en el hocico de Brutus como hacían los dueños de caballos, pero Brutus definitivamente no era un caballo. Estaba frotando su mano sobre los músculos expuestos, jirones calcificados de carne y huesos que sobresalían de los huecos y nudos en el músculo. Ella logró parecer casi afectuosa cuando lo hizo.
“Vamos bebé. Ve”, ordenó, señalando a la puerta de entrada. Brutus descendió obedientemente al frente del banco y se sentó, su cola prensil se enroscó distraídamente alrededor de la manija de la puerta.
“¡Oye!” Llamó Perra, luego silbó dos veces, alternando entre corto y largo. El más pequeño de los perros, que solo era reconocible ahora por su ojo perdido, saltó hacia nosotros en su emoción. Algunos de los rehenes gritaron alarmados por el movimiento repentino.
Hice una mueca. No quería pensar en los rehenes. Ya pesaban sobre mi conciencia, y estaban constantemente en la periferia de mi atención, siempre y cuando continuara usando los insectos que les había plantado para estar alertas a cualquier movimiento o conversación.
“¿Esa es a la que llamas Angélica?”, Le pregunté, para distraerme. “El nombre no parece encajar con lo que llamas a los demás.”
“No la nombré yo”, dijo Perra. Cuando la criatura se acercó a ella, Perra la abofeteó varias veces en el hombro, con fuerza, pero no lastimó al animal. Angélica solo azotó su cola en lo que me di cuenta que era una forma retorcida de menear su cola. Perra chasqueó los dedos dos veces y señaló el suelo, y Angélica se sentó.
Ya había llenado parcialmente una bolsa cuando Perra se reincorporó a mí.
“Ella tenía dueños anteriores entonces.”
“Hijos de puta”, maldijo la perra.
“¿Ellos fueron los que le hicieron perder su oreja y su ojo?”, Le pregunté.
“¿Qué? ¿Crees que yo hice esa mierda?” Ella dejó caer el dinero que tenía y se puso de pie, apretando los puños.
“Woah, no”, protesté, cambiando mi peso para poder apartarme del camino si ella se pusiera agresiva, “Solo estoy tratando de conversar.”
Ella dio un paso hacia mí. “Cobarde. Sabes que no puedes contra mí en un…”
“¡Suficiente!” Gritó Grue. Perra se volvió hacia él, entrecerrando los ojos.
“Si no puedes trabajar allí, entonces encárgate aquí”. Su voz era firme. Perra escupió en el piso e hizo lo que le pidió, tomando la palanca ofrecida de su mano cuando se cruzaron. Grue se hizo cargo de rellenar la bolsa donde la había dejado Perra. Rápidamente entramos en ritmo, y cuatro bolsas más se llenaron en cuestión de minutos.
“¿Queremos quedarnos para cargar el tercer perro o corremos?”, Le pregunté a Grue, y luego agregué: “De nada sirve volverse codicioso.” Me gustaría irme lo antes posible. No estaba interesada en el dinero, y definitivamente no estaba interesada en ir a la cárcel él.
“¿Cuánto tenemos?” Miró en dirección a Angelica.
Tattletale respondió por mí, desde donde estaba en la puerta de la bóveda, “Cuarenta y un mil ochocientos. Parece que eso es todo lo que vamos a obtener. Los sombreros blancos están aquí, y no se ve bien.”[1]
Salimos de la bóveda en un abrir y cerrar de ojos, y nos unimos a Regent en la puerta principal, mirando a través de los huecos en la pared de oscuridad.
Tattletale no había exagerado. Nuestra oposición estaba alineada en la acera al otro lado de la calle, los colores de sus trajes brillaban en medio de la penumbra de la lluvia y el gris de la ciudad. Aegis, de piel bronceada, vestía un traje rojo oxido con un casco a que hacía juego, ambos con bordes blanco plateado y un escudo como emblema. Había empezado a pensar en él como la cucaracha. El chico sin puntos débiles.
Unos cuatro metros más o menos a su derecha estaba Vista, vestida con un traje con una falda, todo cubierto de onduladas líneas que alternaban entre el blanco y el verde bosque. Ella tenía un poco de armadura en su diseño de vestuario. Su peto estaba moldeado para dar la ilusión de pechos, pero eso no hizo nada para ocultar el hecho de que todavía era lo suficientemente joven como para que yo pudiera patearle el culo en una pelea a puñetazos. Si tenía más de doce años, era una flor tardía.
Clockblocker estaba a la izquierda de Aegis. Vestía un traje blanco, ceñido, con paneles entrelazados de armadura de cuerpo blanco brillante colocados donde pudieran protegerlo sin inhibir sus movimientos. No podía verlos bajo la lluvia, pero sabía por televisión que la armadura tenía imágenes de relojes en gris oscuro. Algunas de las imágenes en la armadura estaban animadas por lo que se desplazaban a través de la superficie, mientras que otras se fijaban en su lugar con las manos en movimiento. Su casco no tenía rostro, solo una suave extensión de blanco.
“Tattletale” gruñó Grue con su voz resonante. “¿Sabes cómo digo que a veces eres una maldita idiota?”
Los tres no estaban solos. Kid Win flotaba en el aire a un lado de Clockblocker. Su cabello castaño estaba húmedo bajo la lluvia, tenía una visera roja y una armadura corporal en rojo y dorado. Sus pies estaban firmemente plantados en su monopatín volador, que tenía un brillo rubí que irradiaba del fondo. Sus manos agarraban armas iguales. Pistolas láser, o algo por el estilo. Kid Win estaba diciendo algo a Gallant, que estaba de pie a su izquierda. Gallant era un adolescente mayor con un traje gris metálico y plateado que combinaba la apariencia de un héroe de ciencia ficción retro con un caballero medieval.
Los Custodios
En el extremo opuesto de la línea había alguien a quien no conocía. Era grande de una manera diferente a como Grue era grande. El tipo de bulto que te hacía pensar que era obra de poderes. Sus brazos cargados de músculos eran más grandes que mis muslos, y pensé que probablemente podría aplastar las latas entre sus pectorales. Su disfraz era poco más que spandex azul oscuro o negro con estampado de diamantes. Su máscara era de cara completa, a excepción de los ojos, y tenía un cristal adherido a la frente. Él era la única persona allí parada que no tenía armadura corporal. No parecía que realmente lo necesitara.
“¿Quién es él?”, pregunté, señalando.
“Browbeat”[2], suspiró Tattletale, “Es un telequinético a quemarropa, lo que significa que puede mover cosas con su mente, pero solo si están a una pulgada más o menos de su piel. Puede usarlo para lanzar golpes que golpean como trenes de carga, o para protegerse de los ataques. También tiene bioquinesia personal, lo que significa que tiene un tipo de habilidad para manipular su propio cuerpo. Él puede sanar con solo concentrarse en una lesión, y la ha usado para aumentar su peso. Él puede ser capaz de hacer más sobre la marcha, dependiendo de cuánto ha entrenado desde que lo vimos por última vez. Ha sido héroe solitario en Brockton Bay por un tiempo.”
“¿Qué carajo está haciendo él aquí?”, Le pregunté.
“Nos cruzamos con él una vez, Regent y Perra lo derrotaron. O está aquí por venganza o se ha unido a los Custodios muy, muy recientemente. Mi poder sugiere que es lo último.”
“Ese es el tipo de cosas de las que se supone que debes informarnos con mucha anticipación”, le susurró Grue, “Y no se supone que sean seis.”
“Hay siete”, dijo Tattletale, haciendo una mueca cuando Grue golpeó su puño contra la madera de la puerta. “Hay alguien en el techo. No estoy segura de quién, pero no creo que sea Shadow Stalker. Podría ser un miembro del Protectorado.”
“¡No se supone que sean seis o siete!” Rugió Grue con su voz sobrenatural “¡Se supone que sean tres, cuatro como máximo!”
“Hice una suposición educada “, dijo Tattletale en voz baja, “me equivoqué. Demándame.”
“Si salimos de esto en una sola pieza”, Grue habló, su tono bajo y amenazador, “Vamos a tener una larga conversación.”
Descansé mi frente contra la ventana. Una sección acorazada de mi máscara chocó contra el cristal, “Suposición educada. Hubiera sido agradable si hubieras dicho que era una suposición educada, mucho antes cuando planeábamos esto.”
De nuestro grupo, Perra parecía menos intimidada. “Puedo derrotarlos. Solo déjame pelear sin contenerme.”
“No vamos a correr el puto riesgo de matar a nadie”, le dijo Grue. “No vamos a mutilar a nadie tampoco. Seguimos con el plan. Tenemos el dinero, salimos corriendo.”
Tattletale negó con la cabeza, “Eso es lo que quieren. ¿Por qué crees que están alineados así? Nos escapamos con el dinero por cualquiera de las salidas, la persona en el techo nos ataca, nos incapacita o nos mantiene ocupados mientras el resto se acerca. Miren cómo están espaciados. Lo suficientemente lejos como para que, si tratamos de interponerse entre ellos, uno de ellos probablemente se acerque lo suficientemente rápido como para atraparnos antes de que podamos escapar.”
“Con mi poder-”, comenzó Grue.
“Todavía nos superan en número. Hay al menos cinco formas en que podrían derribar a uno de nosotros mientras corremos, incluso si van a ciegas… y Vista está en la ecuación. Asumamos que cualquier distancia que necesitemos cubrir va a ser mucho más larga de lo que parece, y las cosas se ponen feas. No sería un problema si no hubiera tantos.”
“Carajo”, Regent gimió.
“No podemos quedarnos aquí”, dijo Grue, “Claro, se están poniendo fríos y húmedos, pero nuestras probabilidades no son mucho mejores si los forzamos a venir aquí tras nosotros, y si esperamos demasiado, el Protectorado también podría aparecerse.”
“Tenemos rehenes”, dijo Perra, “si vienen aquí, eliminamos a uno de los rehenes.” En algún lugar detrás de nosotros, alguien gimió, largo y fuerte. Creo que la habían escuchado.
Cerré los ojos y respiré profundamente. Era una mala situación y, lo que es peor, temía que fuera culpa mía. Le advertí a Armsmaster que algo iba a suceder. Podía creer que les había dicho a los equipos que estuvieran listos para salir. Peor aún, podría ser élmismo la persona desconocida en el techo. Si ese era el caso, y Tattletale se daba cuenta, estaba supremamente jodida.
Mierda.
“Tenemos que atraparlos con la guardia baja”, no me di cuenta de que estaba hablando en voz alta hasta que las palabras salieron de mi boca.
“Seguro, pero ¿cómo vamos a hacer eso?”, Respondió Grue.
“Ustedes son maestros de escapes, ¿verdad? Entonces, cambiamos de marcha. Luchamos contra ellos cara a cara.”
[1] Sombreros blancos es un termino usado en las películas de vaqueros, las películas viejas, los buenos siempre llevaban sombreros blancos y los malos sombreros negros.
[2]Browbeat: usar músculos para intimidar o atemorizar, o alguien que causa ese efecto.

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